Juan Soldado. 23/08/2023
Cuenta la historia de que había un hombre que se llamaba Juan Díaz, el era un sodado orgulloso, sin muchos bienes ni riqueza, hijo de Felipe IV. Esta actitud de hombre de honor y creído lo llevo a no convivir muy bien con sus pares y a retar a duelo a varias personas. Un día como cualquier otro, reto a duelo a dos de los más prominentes vecinos de la ciudad pues habían menospreciado a Juan burlándose de su poca riqueza y de sus humos que a veces se le suben a la cabeza, los dos vecinos rechazaron el duelo y fueron a quejarse ante el cura pues supuestamente el rango de juan soldado le impedía hacer esas cosas a las personas, ante esto el cura lo expulso de la ciudad de La Serena.
Tiempo después cuando el destierro de Juan había sido olvidado, los dos vecinos de la ciudad que habían hecho que Juan se fuera, aparecieron muertos, luego se promulgaron bandos para capturar a Juan soldado por el supuesto hecho de haber asesinado a los hombres.
Pasados los meses las personas notaron que en la cima de un cerro se encendía una fogata cada vez que un barco pirata se acercaba, el cura que acusaba a Juan soldado, destacaba el hecho como modelo de virtud, y así, cada vez que la fogata anunciaba la venida de los piratas, las personas agradecían la presencia del ermitaño.
Un día encontraron un cadáver que fue reconocido, era Juan Díaz y desde ese día el cerro donde se encendía la fogata se llamo Cerro de Juan Soldado.
Maximiliano Arenas.
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